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Emprender: diez importantes claves

Emprender con éxito no es sencillo, pero sí algo posible. Durante los últimos años hemos visto cómo el número de emprendedores crecía drásticamente en nuestro país. Palabras como Startup, MVP, Customer Development o Lean Startup de repente pasaban a adquirir una mayor relevancia. Las políticas del gobierno para impulsar el emprendimiento crecían. Y unos nuevos espacios, llamados coworking, llegaban para quedarse.

Han pasado ya cinco años aproximadamente de ese “Boom del emprendimiento”. Ese periodo nos ha dejado un buen número de aprendizajes. La innovación ha pasado a ser un elemento imprescindible en las empresas y aquellas que no la están implementado se verán obligadas en algún momento a hacerlo. O de lo contrario desaparecerán. El mundo cambia cada vez más deprisa, y la reinvención y el emprendimiento han pasado a ser nuevas realidades con las que cada vez tendremos que convivir con más frecuencia.

Las diez claves presentadas a continuación están pensadas tanto para personas que quieren crear una Startup como para aquellos que sencillamente buscan tener su propia empresa. O incluso obtener beneficios a través de la prestación de servicios propios. Todas ellas aplican para unos y para otros, en mayor o menor medida.

LAS DIEZ CLAVES PARA EMPRENDER CON ÉXITO

Emprender no significa necesariamente crear una Startup de éxito. Ni siquiera una empresa propia. Se puede emprender desde el propio puesto de trabajo. O desde cualquier aspecto vital. Pero a emprender, generalmente, no se nos ha enseñado. Y, al igual que en las matemáticas, es necesario manejar una serie de herramientas con pericia para las cuentas salgan. Os mostramos las que, desde nuestro punto de vista, son las claves más importantes:

Elige Pull vs Push

Habitualmente, existen dos formas de entrar en el mercado. De manera simplificada, podemos decir que cuanto adoptamos la estrategia Push creamos un producto o servicio, sin priorizar las necesidades del usuario, para posteriormente  empujarle a través de una serie de estrategias para que compre. En el caso de Pull, nos centramos en crear algo que verdaderamente aporte valor al cliente. Y confiamos en que, por esa razón, éste se sienta atraído y nos compre.

Las razones por las que la estrategia Pull se impone hoy en día son indiscutibles, y tienen que ver con el cambio de paradigma. La nueva realidad nos ha convertido en clientes con miles de posibilidades y estímulos. Mucho más entrenados para rechazar que para aceptar. Es por eso que si algo no conecta genuinamente con nosotros o con prescriptores en los que confiamos poco pueden hacer las marcas para convencernos. Y mucho menos si su producto o servicio no está pensado para nosotros.

La estrategia Pull está presente en el Design Thinking, ya que el diseño siempre está centrado en el usuario. También en técnicas como el Inboud Marketing y en la Experiencia de usuario. Si quieres emprender con éxito ten en cuenta que no importa lo buena que para ti sea tu idea. Si las personas no se interesan por ella, ahora es mucho más difícil que nunca convencerles de lo contrario.

Haz ejercicios de emprendimiento

Lo creas o no, emprender es gratis. Al menos en lo económico. Muchos emprendedores están de acuerdo en que no es realista levantar cincuenta kilos de peso en la primera visita al gimnasio. Sin embargo, el entusiasmo les lleva a creer que la primera vez que emprendan lo harán con éxito.

Por otro lado, en nuestra sociedad se acepta que para saber medicina es necesario estudiar una carrera. Unos estudios, que, por cierto, duran nueve años. Sin embargo, hasta hace muy poco en nuestro país se pensaba que emprender era algo más bien innato. O fruto de la necesidad o la herencia. Y que no exigía de una serie de habilidades y conocimiento que por supuesto podían aprenderse.

Hoy, en realidad, emprender con éxito es más fácil y difícil que nunca. Fácil porque contamos con una gran cantidad de recursos para hacerlo que casi todo el mundo puede permitirse. Difícil porque la competencia hoy es más dura de lo que nunca fue. Y porque lo que hoy le funciona a tu empresa o a ti puede dejar de hacerlo mañana. Empresas de la talla de Nokia o Kodak no han podido librarse de ello.

Por eso, una clave para emprender con éxito es que entrenes. ¿Tienes una idea? ponla en práctica. ¿Tienes una propuesta diferente que contar a tu jefe? elabórala de un modo atractivo y cuéntasela. ¿Hay algo que crees que puedes vender? Crea alguna manifestación tangible que te permita saber si alguien puede estar interesado en comprarla. Y, por supuesto, asume que en la mayoría de las ocasiones aquello que has hecho no tendrá la recepción que te gustaría. Pero aprende de todos los pasos que has tenido que dar durante el proceso.

Piensa en  Lean Startup al emprender

Esta clave está directamente relacionada con la anterior. Tanto para entrenar, como para lanzarte más en serio, debes pensar en términos Lean y prototipar.

Aunque pronto encontrarás en esta web una descripción extensa y detallada sobre Lean Startup, la hemos incluido aquí como clave para que la tengas aún más presente. Y no necesitas ser Lean solo para crear Startups. Puedes aplicar esta filosofía en cualquier proyecto. Lo más importante es que empieces a pensar en términos de aprender lo máximo con el menor coste de tiempo y dinero posible.

La invitación que os hacemos viene de la siguiente cuestión. ¿Vale la pena invertir todos nuestros ahorros o endeudarnos cuando aún no sabemos si habrá clientes para nuestra idea? Y a esto podemos añadir una pregunta más: ¿tiene sentido dedicar meses de nuestra vida a un plan de negocio, producto o servicio sin que éste ni siquiera haya olido el mercado? Nuestra respuesta es un claro no. Por eso, os invitamos a llevar a cabo pruebas que vayan validando vuestras hipótesis. A través de un proceso iterativo que os permita entender cada vez más a vuestro cliente.

Como ejemplo de pensamiento Lean, imaginad que queréis montar una app para la comunidad de runners. En ella, los corredores tendrán su propio perfil con información personal, nivel de carrera, logros etc. Además, pueden solicitar amistad a otros corredores  y organizar carreras con ellos. Una forma Lean de empezar este proyecto es crear un blog, y desde él, una comunidad. Organizar carreras para los miembros y preguntarles qué les parecería tener su propio perfil e invitar a desconocidos. En definitiva, prototipar aquello a lo que queremos llegar en lugar de empezar a desarrollar la plataforma sin tener suficiente información sobre si tiene o no valor para sus usuarios.

Cuenta con al menos un socio que venga del sector en el que quieres emprender

Como antes comentábamos, el emprendimiento tiene sus propias reglas. Y no tenemos por qué conocerlas o estar familiarizados con su práctica. Si es la primera vez que emprendemos, nos surgirán más frentes de los que ocuparnos de los que podamos imaginar.

Por eso, es recomendable que no añadamos dificultad al reto. Emprender en un sector del que poco o nada sabemos exige estudiarlo y entender sus particularidades. Por mucho que una idea nos entusiasme, desde aquí no os recomendamos emprender en algo con lo que no estéis familiarizados. O que exiga conocimientos técnicos con los que ninguno de vosotros contáis en alguna medida La travesía por el desierto cuando creamos una startup suele ser larga y exigente. Si por el camino nos vemos obligados además a golpearnos con obstáculos del sector que ni siquiera sabíamos que existían, el desierto resultará más inhóspito.

Imaginad por ejemplo que queréis montar una app para invertir en el mercado inmobiliario. Habéis oído que es un sector al alza. Y que están surgiendo startups como Housers que están levantando mucho dinero en rondas de inversión. En este caso, lo ideal sería que uno de los socios tuviese experiencia en el sector inmobiliario. Y otro experiencia como CTO o desarrollador. Si la startup cuenta con músculo económico y contactos, podrá permitirse no contar con un desarrollador o CTO en el equipo. Tendrá dinero para contratarlos y margen de error. Pero si encima no tiene financiación, no contar con un socio capaz de hacer el desarrollo o supervisarlo con eficacia es arriesgarse a ver cómo el proyecto puede detenerse en cualquier momento.

Empieza siempre definiendo al cliente

Uno de los errores más lógicos y habituales a la hora de emprender es que nos enamoramos de nuestra idea. Por la razón que sea, estamos tan seguros de su utilidad que dejamos de lado el aspecto más importante: si se convertirá en un producto o servicio por el que las personas estén dispuestas a pagar.

En primer lugar, debemos asegurarnos de que existe un mercado para nuestra idea. Para ello, haremos una pequeña investigación que nos permita saber si hay personas que puedan estar interesadas en nuestro producto o servicio. De acuerdo a la filosofía Lean que os comentábamos, no dediquéis demasiado tiempo a esto. Al menos en una primera instancia. Para el estudio, preguntad a personas que trabajen o sean especialistas del sector en el que se enmarca vuestra idea. A usuarios de productos o servicios similares y pasad por lugares o páginas web que os permitan recabar más información.

Una vez que hayáis comprobado que existen mercados para vuestra idea, seleccionad uno. Elaborad unas hipótesis iniciales sobre la dificultad de entrar en ese mercado. Del grado de satisfacción que puede generar en el cliente y de la capacidad de encontrar evangelizadores en el mismo.

Una vez definidos los principales mercados y seleccionado uno, ya podéis elaborar vuestro arquetipo de cliente. Pronto os mostraremos en la web una guía completa de en qué consiste y cómo se construye. Diseñarlo adecuadamente os ayudará a tomar decisiones de acuerdo al factor clave de vuestro producto o servicio: la persona que lo compra o lo consume.

Nunca olvides que tu objetivo es monetizar

Existen dos excepciones a la afirmación de este titular. La primera es que estés emprendiendo por puro ocio o diversión. La segunda, que lo estés haciendo para abrirte más y mejores puertas profesionales. Si tu caso no responde a estas dos excepciones, debes recordar que tu propósito es crear un modelo de negocio como mínimo rentable. Y, si es posible, también escalable.

Si empiezas a emprender y además lo haces a tiempo completo, verás que tendrás que enfrentarte no solo a los gastos. Durante un tiempo, te encontrarás además con pocos y ningunos ingresos. Por eso es tan importante tener claro que tu objetivo es obtener beneficios, cuanto antes mejor. Y en esa travesía del desierto emprendedora, gastar el menor tiempo y dinero posible hasta conseguirlo. Tal y como explicábamos en la clave “Piensa en Lean”.

Como también hemos comentado, desde nuestro punto de vista emprender no es solo crear una Startup de éxito. Muchas personas han decidido los últimos años generar su propio empleo, a través de la prestación de cualquier servicio o creando pequeñas y medianas empresas. Para ellos es aún más importante tener en cuenta que la obtención de beneficios siempre debe ser el objetivo fundamental. En otro caso, verán como inevitablemente su nueva forma de trabajo resulta insostenible.

Perfecciona tu pitch

El término “pitch”es una de las palabras que más se han oído desde la irrupción del emprendimiento en España. Traducido del inglés significa discurso. Y hace referencia al modo en el que contamos nuestro proyecto.

Existe mucha bibliografía interesante acerca de cómo elaborar un buen pitch. Su longitud depende del contexto en el que sea presentado. Y de la cantidad de información que el oyente esté dispuesto a escuchar. El famoso Elevator Pitch, por ejemplo, está pensado para no durar más de un minuto. Más o menos lo que tarda un ascensor en bajar desde uno de los últimos pisos de un rascacielos de Nueva York.

Sea cual sea el nivel de especifidad que del que quieras dotar tu Pitch, éste siempre debe responder al menos a estas cuatro preguntas:

  • En qué consiste el proyecto
  • Qué problema soluciona
  • Cómo lo soluciona
  • Para quién lo soluciona.

Aunque a priori pueda resultar sencillo, elaborar un buen Pitch no es fácil. Para hacerlo, la idea debe estar muy clara, y poder explicarse de forma concisa. Podemos decir que cuando somos capaces de comunicar nuestro Pitch de modo que el oyente entienda muy bien en qué consiste nuestra propuesta, tenemos mucho ganado.

Para llegar a este punto, nada como ensayar nuestro pitch una y otra vez. Y estar atentos al feedback que recibimos. A menudo, nos encontraremos con que hay puntos que no se entienden. En otras ocasiones se nos pondrán objeciones sobre si el problema que se soluciona es importante. En realidad, son muchas las razones por las que un pitch puede no enganchar. Por eso es tan importante practicarlo una y otra vez. El feedback que se nos da es un regalo para reflexionar sobre si estamos comunicando bien nuestro proyecto, o si hay aspectos del modelo de negocio que debemos revisar.

Redacta un pacto de socios

A menos que emprendas solo, te recomendamos que elabores con los que serán tus compañeros de viaje un pacto de socios. Entendemos que para muchos emprendedores este punto puede resultar incómodo. E incluso generar tensión, ya que muchas veces los socios que elegimos para nuestra primera empresa suelen ser amigos. Sin embargo, te recomendamos encarecidamente que cuentes con uno. En otro caso, si las cosas salen mal puedes verte con un importante número de problemas adicionales.

Como tal, un pacto de socios es un documento que regula las relaciones internas dentro de la sociedad. Dado que en la firma de una S.L no pueden incluirse cláusulas específicas que regulen las obligaciones y derechos concretos de cada socio, el pacto permite establecer un marco de gobernanza dentro de la sociedad, que adquiere carácter de acuerdo en el momento de la firma.

El pacto de socios debe crearse en el momento en el que la sociedad se constituya. Y con la entrada de un nuevo socio. En este caso suele adquirir mayor relevancia, sobre todo si el nuevo socio entra con una fuerte inversión. Existen casos de CEOs que perdieron su empresa con la entrada de inversores. Y que incluso vieron cómo ellos sacaban gran rentabilidad mientras ellos perdían todo.

El pacto de socios implica negociación y a menudo intereses contrapuestos. Por eso, lo mejor es contar con el asesoramiento de un abogado. Como especialista, velará por nuestros intereses y nos informará sobre los riesgos y oportunidades que tenemos ante nosotros.

Si tu idea es montar una Startup, entiende las normas y maneja los tiempos

Como comentábamos antes, existen distintas formas de emprender. Y algunas de las personas que deciden lanzarse a hacerlo toman como referencia empresas como Airbnb, Wallapop, Uber o Facebook.

Crear una Startup que revolucione un mercado, o que directamente cambie el paradigma de consumo es posible. Sin embargo, es importante ser consciente de todos los sacrificios que exige, posibilidades de fracaso y muchas otras variables.

La primera de ellas es entender la dificultad que hoy existe para obtener inversión. Hace no muchos años, ideas eran vendidas a inversores desde un Power Point. Hoy, muchas de ellas han de contar con un modelo de negocio que ha sido testado. Y que ha demostrado que existe mercado para el producto o servicio.

Ante esta circunstancia, es importante tener en cuenta que es prácticamente imposible poner en marcha un proyecto de estas características sin financiación propia. Y todo el trabajo que viene después. Startups como Airbnb estuvieron en ocasiones muy cerca de la quiebra. Para evitarla tuvieron que dar importantes volantazos, en los que contar con talento, remanente económico y dedicación se mostraron imprescindibles.

La financiación es por tanto muy importante, al igual que los contactos. Ser un experto capaz de crear un algoritmo de la talla de los de Google ni siquiera garantiza el éxito. Para crear un proyecto como los mencionados hace falta equipo, oportunidades de establecer relaciones con las personas adecuadas y muchas otras claves. Relacionadas en muchas ocasiones con una sólida y valiosa red de contactos.

Por último, es fundamental conocer cómo suelen desarrollarse los tiempos. El objetivo es mostrar en el menor tiempo y con el menor gasto posible que hemos encontrado un modelo de negocio rentable y escalable. Para conseguirlo se utilizan metodologías ágiles, como el mencionado Lean Startup. Una vez conseguido, el objetivo pasa por conseguir financiación, aumentando los recursos para amplificar las ventas y las posibilidades del modelo de negocio. A partir de aquí, las decisiones que suelen tomar los creadores de las empresas es mantener una determinada participación o directamente vender la Startup (Exit).

Digitaliza

Las posibilidades que nos ofrece el medio digital a la hora de emprender son muchas. Da igual en qué sector se enmarque el proyecto que queremos llevar a cabo. De hecho, en ocasiones todo se construye a partir del soporte digital.

Las startups que mayor rendimiento han sacado en los últimos años son digitales. Facebook, Twitter, Airbnb, Uber, todas ellas han partido de las posibilidades de lo digital. Y hoy siguen aprovechándose de las ventajas que este medio les proporciona. Como una estructura de costes mucho más manejable y unas posibilidades de escalabilidad que otros negocios no digitales nunca llegarán a conseguir.

La base de cualquier negocio es conseguir clientes. Da igual en el sector en el que te muevas. Antes, todos los escaparates eran físicos, y la única forma de poder verlos era pasando por los lugares en los que se ubicaban. Hoy, tener un escaparate en forma de Landing Page abierta al mundo entero es posible con un dominio que acabe en .com o punto net. Disponible las veinticuatro horas. Y con un alquiler de menos de tres euros al mes.

Las formas más tradicionales de emprendimiento también pueden beneficiarse de lo digital. Un electricista puede colgar en Youtube un vídeo sobre cómo colocar un enchufe, y ganar dinero al tiempo que posiciona su tienda o sus servicios. Y un fontanero puede tener un blog dentro de su web y escribir contenidos útiles. Conviertiendo su conocimiento en una forma de inboud marketing.

Por último, lo digital nos permite practicar el emprendimiento de la forma más barata y ágil posible. Cumpliendo así con una de las claves que te señalábamos al principio. Su potencia también nos permite escalar los proyectos mucho más fácilmente y aplicar el Lean Startup. En futuras entradas de blog os hablaremos más detenidamente sobre ello.

 

 

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